jueves, 10 de enero de 2013

Más reflexiones sobre la ola de Doniños

Estimado Jesús, he leído en tu blog “Desde la croa” tu extenso, bien estructurado y meditado trabajo sobre la ola de Doniños. A muchos les podría parecer un tema sin importancia, pero, por ejemplo, ya he notado este último verano que la afluencia de surfistas de fuera ha sido menor que otros años, sin contar con la de los locales. Eso representa que nuestra joya de la corona ha dejado de funcionar. Uno de los principales motivos de afluencia surfera a Ferrol desde la primavera hasta bien entrado el otoño, ya no está vigente. Doniños siempre fue una playa preciosa, como arenal, para todo el mundo. Pero desde que se hace surf en ella, y sus fotos y sus videos salen en las revistas y en las páginas de Internet, es conocida en el mundo entero, al menos el mundo que hace surf. Pero después de este preámbulo, pasemos al tema que nos ocupa.

Aquí vemos el efecto de los bancos de arena en sentido perpendicular a la orilla.  Esta foto debe  de tener unos diez años, observad los hermosos bancos de que disfrutábamos.
En principio te diré que coincido contigo en muchas de tus teorías. Es muy cierto, primero, que los temporales tan normales en los meses de otoño e invierno han cambiado sus direcciones y, salvo casos muy puntuales y cortos en el tiempo, no los hay con la duración e intensidad necesarias para la labor erosiva de la que hablas en tu artículo. Y la prueba que das es absolutamente cierta. Nunca se surfeó Doniños en invierno, o en contados días. Recuerdo que, todos los años, en noviembre ya los fondos se habían alterado y los picos se volvían locos, siendo insurfeables. Mi pensamiento ante esta situación era: “Hasta la primavera esto no hay quién lo arregle” Y asimismo era en Semana Santa cuando con las vacaciones estrenábamos la temporada de surf en Doniños.  
Como ejemplo me acuerdo de un invierno entre el 2000 ó 2001 en el que cada tres días entraba una borrasca nueva, con vientos que superaban los 100 Km/hora, y esto, así, todo ese invierno. ¡Esos sí que eran temporales del Oeste! Excuso decirte que, en el verano, los fondos fueron magníficos.
Un día de primavera, cuando el pico ya se ha colocado en su sitio
Con el primer anticiclón estable de la primavera, al calmarse el mar, si subías a la loma del outeiro  se veía como habían quedado los fondos de arena. Un año hubo una barra de arena que salía desde donde desemboca hoy el río, se adentraba en el mar y, formando una enorme herradura volvía a la orilla doscientos metros más al norte, los días de aguas transparentes podías verlo perfectamente. También otra constante era que los bancos de arena que el invierno había formado en el centro de la playa, se iban corriendo hacia el norte hasta que cerraban sobre las rocas del final de la playa, lo que hacía desaparecer la izquierda. Pero esta desaparición del pico sucedía al entrar el otoño.
No obstante, hubo años en los que se formó esa barra, a lo largo de la orilla, durante todo el verano, y hasta el invierno siguiente no se deshizo. Pero fueron años aislados.

Un atardecer de verano, entrando la niebla y viento del oeste
Efectivamente, tal como dices, la descripción de los fondos es que ahora son paralelos a la orilla, con vaguadas entre ellos de tal forma que la ola rompe toda de golpe, y a los pocos metros desaparece para reaparecer en la orilla estrellándose contra ella.
Hay algo en lo que disiento contigo y es que en los ochenta los fondos fueran malos también. Yo no lo recuerdo. En general, no, siempre fueron aceptables, mejores o peores, pero manteniéndose la conformación vertical a la orilla, no horizontal como ahora. Piensa que tal vez las imágenes que viste fueran del final del verano. Desde que llegué por vez primera a esta playa los picos eran lenguas de arena más o menos elípticas o redondas que daban izquierdas y derechas.

El más veterano con la más veterana, "La Gaviota"
Describes muy acertadamente la acción erosiva y sedimentaria del oleaje, según las estaciones y la acción del mar, por temporales u oleaje manso, por lo que en esto no me voy a detener. Leyéndote se hace uno muy bien la idea de cómo funciona el movimiento de la arena. Solo mencionaré que son los grandes temporales los que hacen que la arena sea llevada por las fortísimas resacas a fondos muy alejados de la orilla, y que luego son poco a poco empujados a la media distancia por el oleaje más pequeño, formándose los bancos de arena adecuados, a la distancia correcta. 

Aquí, "el pico", en todo su esplendor, hace alrededor de 25 años

Muchas veces he intentado comprender la mecánica de los movimientos de la arena: "Si el viento sopla hacia allá, pero las corrientes son así, y al resultar que el fondo está de esta manera…etc., etc." Al final pienso en la “teoría del caos”. Para explicar esta teoría dice la Wikipedia lo siguiente y verás como parece que está hablando de nuestro problema con los bancos de arena: “Teoría del caos es la denominación popular de la rama de las matemáticas, la física y otras ciencias que trata ciertos tipos de sistemas dinámicos muy sensibles a las variaciones en las condiciones iniciales. Pequeñas variaciones en dichas condiciones iniciales pueden implicar grandes diferencias en el comportamiento futuro, complicando la predicción a largo plazo.”
¿Verdad que parece estar hablando de cómo se produce la dinámica marina en las playas batidas por intenso oleaje? Una pequeña variación inicial puede tener consecuencias formidables a la larga.

Fernando Adarraga surfeando la izquierda, a mediados de los ochenta
Planteas el hecho sorprendente de que, en las demás playas las condiciones, sin embargo, pueden ser diferentes, o sea normales. Cierto, pero es que hablamos de playas de orientaciones distintas. Aun recuerdo este verano la barra que recorría Esmelle sin dar ni un solo pico decente. Esta playa, orientada igual que Doniños, estaba igual que ella. Campelo, orientada al SO como Doniños, tiene sin embargo una forma, una línea de costa a su alrededor diferente, al estar abrigada del mar del SO por Cabo Prior y al norte muy escasamente por el monte de Campelo. En Ponzos, que aun estando sin mucha calidad había bancos de arena fuera de la orilla, tiene orientación NE y la baten vientos diferentes y de forma diferente. Esmelle es, pues, en mi opinión, la única que se puede asimilar a Doniños.

Foto de hace no más de diez años
Mencionas en tu artículo que has escuchado teorías sobre cambios que puedan haber afectado a Doniños. Además de los que mencionas, yo también he oído que se busca un posible origen del problema en el Puerto Exterior. Yo no me atrevo a descartar absolutamente esta causa. Porque es cierto que el comienzo de los males de Doniños  coincide con la construcción de esta infraestructura. Podría haber anulado o cambiado corrientes importantes que, por esa teoría del caos mencionada, terminen afectando a la playa que se abre dos kilómetros al norte. Quién sabe.

Un pico más al centro de la playa
Por último señalas un factor que también podría ser importante y al que mucha gente ve como decisivo: los ríos. De estos el desagüe de la laguna es el más intenso, ya que por él se alivia toda la cuenca del valle de Doniños, que en invierno es un caudal importante. Por cierto, al revisar tus magníficas fotos me doy cuenta de que hace años el río desembocaba socavando la base de una enorme y alta duna. Fíjate en lo que ahora hay en su lugar, al norte de la desembocadura: una duna en incipiente formación.

Doniños "leisure"
Otro arroyo que mencionas, de cerca de la caseta, opino que no es más que una entrada de las mareas vivas que meten mucha agua detrás de las dunas y que posteriormente sale mezclada con la de las balsas que allí se forman, de la que baja de los montes que hay frente a la playa. Puede que todo ayude. Pero no creo que la pasarela haga de represa, ya que el agua terminaría buscando salida, si tiene la fuerza suficiente.

Una tarde verano, con Doniños potente. Hace unos años. Surfer: Carlos Bremón Jr  (Badals)
Como bien terminas tu artículo, en primavera veremos el resultado de lo sucedido este invierno, aunque lo cierto es que de momento no ha habido ningún temporal fuerte, y mucho menos con la duración suficiente para hacer la labor que esperamos todos los surfistas “como agua de mayo” (apropiada la frase, ¿verdad?).
Una foto curiosa
FOTOS: Páginas de TURGALICIA, CANONISTAS.COM, ESCUADRON69.NET, y del autor (Carlos Bremón) 

2 comentarios:

  1. Genial artículo. Enhorabuena.
    Muchísimas horas debatiendo con mi hermano nacho en nuestros años de universidad sobre ese tema. Interesantísimo.
    ME gustaría aportar dos datos, ambos desde mi punto de vista personal y subjetivo, pero ambos también fruto de infinitas reflexiones dialogadas.
    El mejor año de olas 1992. En baja ola larga y de calidad pero sin el punch de otros años y con secciones que no siempre encadenaban. En alta la ola espectacular, triángulos perectos a unos 30 o 40 metros de la orilla. El tamaño de marea alta siempre en torno al doble que en la bajamar. Lo mejor que he visto desde 1990. Con el gran Miki Garrido en acuerdo con la anterior exposición.

    En segundo lugar, no explicaré aqui el porqué por no dar la chapa, el factor que más influye en la calidad de los fondos ( no tengo datos, es sólo hipótesis ), demasiados swells de componente más W que antaño. Creo que las borrascas que mandan olas de más componente Norte son las que colocan la arena como todos nos imaginamos.

    Muchas gracias por leerme y enhorabuena por el blog. Lo sigo.

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    1. Muchas gracias por tus elogios. Eso, como es natural, me motiva a seguir intentando encontrar temas para desarrollar en el blog. Ahora, con la jubilación (je,je), tengo más tiempo para dedicarlo a la cultura.
      Bueno, efectivamente, en esa época -sobre todo- ha habido años gloriosos. Yo no tengo tan buena memoria para concretar el año, pero sí recuerdo temporadas y días, no solo en Doniños sino también en otras playas. Era cuando tenía el longboard.
      Lo de las borrascas de componente N es cierto que por su ángulo de entrada empujaría más la corriente que forma la izda. Pero el problema (a mi entender) es su falta de potencia. Aunque, a lo mejor, una combinación de ambas direcciones sea lo perfecto. Las del O sacan la arena fuera en pleno invierno(muy importante)y las del N la colocan, en su sitio, en primavera.
      Un abrazo y adelante con tu blog, que leo con interés frecuentemente.
      Carlos B.

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